Nuestra Historia
Lo que hoy es una realidad, tiene su origen allá por el año 1947, cuando el Cura Párroco de Castillos, Rvdo Padre Bernasconi, adquirió una casa y predio con miras de hacer un colegio primario para varones. Pasaron los años… pero esta idea no se pudo concretar.
Llegó el año 1954 y la parroquia pasó a cargo del Pbro Salvador Perdomo. Un nuevo destino se avizora en el horizonte… Hacía 14 años que el pueblo de Castillos reclamaba a los poderes públicos una Escuela Industrial. El entonces Gte de la Sucursal del Banco de la Caja Obrera , Don Julio López Delgado, le sugiere al cura párroco destinar el amplio local que poseía la parroquia a una escuela industrial.
La iniciativa tuvo la cálida adhesión popular, y una masiva colecta se impuso con miras a recaudar los fondos necesarios para el acondicionamiento edilicio y el equipamiento de los futuros talleres.
El arquitecto Manuel Pérez del Castillo encara la reforma de la venerable casona, sobre la calle 18 de Julio, enclavada en pleno casco fundador de la ciudad.
El 15 de abril de 1956, la Escuela Industrial de Castillos abre sus puertas a alumnos, maestros, colaboradores y pueblo…
En sus comienzos funcionó en forma privada, con régimen de internado, contemplando las posibilidades de estudio de aquellos jóvenes provenientes del campo y otros lugares distantes, brindando alojamiento y comida mediante una moderada cuota, siendo solamente hasta entonces, escuela de formación para varones.
En el año 1959 nace la pequeña fábrica artesanal que produce escobas, cepillos, cestería, cajas de cartón y otros, que ayudan a recaudar fondos para solventar el abultado presupuesto de la escuela. Es en este mismo año que egresa la primera tanda de alumnos de la Escuela Industrial Popular de Castillos.
El 29 de marzo de 1960 se concede la Personería Jurídica , y recién el 19 de junio de 1966 se inauguró como organismo oficial. A partir de entonces se incorporaron los cursos femeninos.
El Primer Director oficial fue el Prof. Mario Garcé Pérez.
Es de destacar la formación de la banda rítmica estudiantil, en el año 1979, que tantas veces enalteciera y representara a la escuela.
Hoy día, tan lejos en el tiempo pero tan cerca en la memoria afectiva, de sus comienzos, en este Templo del Trabajo, como se lo denominó tantas veces, resuena el eco de aquellas palabras que pronunciara en ocasión de la inauguración de este centro, el Presidente de la Comisión Popular Pro Escuela, el Sr. Carlos Mª. Rubio: “La Escuela Industrial será vuestra casa porque es vuestra obra… Hacedla crecer amplia, con amplios horizontes…”.